sábado, 6 de septiembre de 2008

Me disculpo con Jesús Vílchez, personal y públicamente...
Curador en cuestión responde a las criticas

Estimado Jesús,
Estimados todos: hagamos de esto un completo debate en todas las direcciones posibles. Creo que los aspectos más interesantes de este bombardeo de correos electrónicos acceden el caso del reclamo específico suscitado.Sin embargo, no voy a eludir decir algo antes sobre ello:
1.- la convocatoria de recepción de material que hice a varios artistas no fue una invitación a formar parte de la exposición. Cualquiera que lea atentamente ese correo electrónico en detalle que yo envié puede darse cuenta, espero. Someto ello a discusión.
2.- Me disculpo con Jesús Vílchez, personal y públicamente, por el correo burlón e irónico enviado en un momento a otras personas y no a él. Sin embargo espero lo mismo por los términos agresivos e insultantes contra mi y contra mi trabajo. Aquí entonces aclaro algunas cosas: Las atribuciones del curador en una exposición son definitivamente seleccionar "obras" (en este caso, registros o documentos a mostrar) y esto no es una censura. Evidentemente puedo escuchar argumentos que digan que si lo es, pero si así lo piensan, exijo que se me acuse además de haber censurado a muchos más artistas sin personalizar este asunto. Hagan una relación amplia de artistas que no participan de esta muestra, por que la lista de excluidos es mucho mayor a la de artitas incluidos en ella. De hecho, (lo cual es peor) sin duda debo haber excluido otros trabajos que ni siquiera conozco y de los que no tuve oportunidad de enterarme. Pero tomen en cuenta esto: si mi intención hubiera sido incluir artistas entonces hubiera colocado solo una obra de Emilio Santisteban y no dos, para dar espacio a otras propuestas, por ejemplo. Trabajo con propuestas y planteo otras a partir de ellas. Esa es en mi opinión la labor de la curaduría. Convoco a quienes piensan que es un caso de censura, abran un debate aparte sobre eso, en el cual también participaré. Por favor también tengan en cuenta que la exposición no es el Festival. Ambos eventos paralelos no tienen los mismos criterios de participación. Por otro lado:Quienes crean que No es un caso de censura, los invito libremente también a debatir sobre varios otros de los temas planteados (y aun no planteados). Aquí van algunos:
Para mí, el problema sin embargo sigue siendo grave y merece una pregunta crucial.Desde mi punto de vista, voy a decir primero que no importa si esto fue o no fue una "censura" (por supuesto, no se me malentienda aquí: mi opinión es que no lo ha sido, pero aquí interesa más la impresión del artista). Mi pregunta es: ¿porqué un artista, cualquier artista, puede ser susceptible a sentirse excluido?.Creo que haciendo memoria, muchos de nosotros (me sumo aquí) hemos tenido la impresión o la certeza de haber sido excluidos de algún sitio, de algún círculo, y hemos interpretado eso como un rechazo injusto. Pienso que los artistas son sumamente susceptibles a eso entre nosotros. Y quisiera pensar que eso indica un problema enorme del sistema del arte, que se muestra tan poco capaz de acoger las propuestas y de consolidar o reconocer el esfuerzo que muchos artistas ponen en su trabajo, sobretodo los jóvenes, pero no solamente ellos. Evidentemente yo soy una instancia dentro de esa "validación" (y cualquier otro crítico o curador, o artistas o institución pública o privada, o periodista). Pero esa es una consecuencia del trabajo y no una finalidad. Pero si soy una instancia de validación, afortunadamente, no soy el único porque si fuera así ya hubiera desistido hace mucho. Cualquiera puede ser una intancia de validación. Sobre todo en el Perú, donde casi nadie ha sido preparado profesionalmente para ser curador. Yo mismo, no existo en este mapa hace cinco años y no tengo porqué quedarme en él si ahora estoy. Si presento obras y "valido" propuestas, es por que ellas me sirven para sostener ideas. Si pudiera sostener ideas sobre arte contemporáneo sin exhibir obras también lo haría, y no descarto en el futuro esa posibilidad si encuentro la manera de hacerlo. Es decir, "mostrar" o "exhibir" es hasta cierto punto una instrumentalización de estas propuestas. Los artistas tienen derecho a no compartir las ideas y a discutirlas, a sentir que sus trabajos apuntan a otras direcciones soslayadas en esta exhibición. A discrepar. Eso es democracia y no la inclusión de todos en una suerte de apertura absoluta, ya que ello cancelaría el juicio y la opinión: la posibilidad de llevar una idea a la arena de la democracia entendida como oposición y no negación de lo otro. Si queremos ser inclusivos en sentido absoluto lo que se reclama es un archivo de obras. Es necesario ello, pero en algún momento este será tan grande que si alguien se animara a su exhibición sería no en orden cronológico, ni temático, sino en orden alfabético. Y para mí esa posibilidad no tendría ningún sentido salvo demostrar la carencia de un archivo entre nosotros y el afán y la necesidad de formar parte de él. Para eso, dicho sea de paso, no se necesita un curador, sino un bibliotecario o un compilador, sin más, que tenga orden pero que no genere opiniones. Es más: que, en el mejor de los casos, las suprima. Creo que la idea misma de archivo en arte contemporáneo ya ha descartado esa posibilidad como viable, pero eso es otro debate. Principalmente diré que si alguien piensa que puede eso lograrse, quisiera añadir que ese no seré yo quien lo haga. Lamento que hasta ahora sean pocas las respuestas generadas que apunten a discutir las ideas expuestas en la sala, más allá de la participación de unos y otros. Una de estas ideas es que la escena es compleja y multifocal, que tiende a abrirse en nuevos ámbitos de enunciación y que nadie puede abarcar en una mirada esa escena en su totalidad. Porque no existe una instancia de poder, sino múltiples instancias, multiplicándose cada vez más de manera intensa. La idea de pensar que esta exposición es el "centro" de un discurso, va en contra de esta observación y creo que me permite repensar ese planteamiento a partir de los reclamos menos creativos y más interesados en mantener con su actitud esa idea que creo que yo hubiera querido de plano descartar. Para mí no hay poderes constituidos sino en proceso de constitución. Si mi lugar de enunciación o mi "micropoder" existe, es solo hace menos de 4 años y no creo que sea permanente en el futuro ni solitario en el presente. Se deben crear más núcleos y agredir desde allí. Y en ese sentido una parte sustantiva de este debate, por la inclusión o no inclusión, está aun en un momento larvado en este proceso. Pero no descarto que lo produzca en adelante, como se da en definitiva hace mucho.Mi intensión desde un inicio con esta exhibición ha sido generar un debate. Y, aunque no pensé que ese sería el punto de partida, está bien. Entiendo que me he metido en un tema espinoso: el presente. Todos participamos de él y pocos pueden abrogarse la soberbia que implica resumirlo. Incluso en un aspecto tan significativo como el arte-acción. No ha sido esa mi intensión, tampoco, sino develarlo parcialmente. Creo que eso está enunciado también en el texto de presentación. Solo una cosa más: hay algunas personas que se sienten silenciosamente agredidas por recibir correos electrónicos no solicitados. Seamos respetuosos con ellas y hagamos una lista de personas que quieran seguir recibiendo y/o participando de estos intercambios, que eso también es justo.
Saludos,Emilio